Desde hace unos meses, en ocho de cada diez domicilios en los que trabajamos en la instalación de gas en Aluche, Madrid, los propietarios nos preguntan sobre las ventajas y el funcionamiento de esas modernas calderas que funcionan utilizando la tecnología de la condensación. Ésta es una tecnología que mejora el rendimiento de las calderas mientras que reducen el consumo de combustible de una forma que se nota en las facturas.

En el quemador de una caldera de las de toda la vida, el gas, al arder, calienta el agua que circula por un sistema de distribución en el interior de la caldera. Ese agua, una vez calentada, se distribuye por los radiadores llevando el calor por las diferentes habitaciones o se distribuye por los grifos de agua caliente. Como resultado de la combustión del gas, el humo y otros vapores se eliminan a través de la chimenea.

Quienes nos dedicamos a la instalación de gas en Aluche (Madrid), hemos tenido que aprender los secretos de un sistema diferente de calderas: las calderas de condensación, que aprovechan el calor que hay en esos humos y vapores que las calderas tradicionales lanzan directamente a la atmósfera, aproximadamente a 200ºC. Esta energía se recupera condensando esos vapores y se aprovecha enviándola de nuevo a la instalación de la calefacción, de forma que la eficacia calórica de estas nuevas calderas se puede cifrar en un 120%, o lo que viene a ser lo mismo, un ahorro del 20% en el consumo de combustible para conseguir la misma temperatura en el agua.

Y  los gases que al final salen por la chimenea contienen una menor cantidad de CO2 y otros gases perjudiciales, por lo que al ahorro económico le debemos añadir el menor impacto medioambiental.  Así que desde Cevigas te recomendamos las calderas de condensación.